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Tips para vender Santa Marta y Cartagena

Tips para vender Santa Marta y Cartagena

Tips para vender Santa Marta

Santa Marta cuenta con una ubicación especial a nivel suraméricano; en pocas palabras, es donde una montaña se une con el mar. Este aspecto, que podría considerarse menor, es, de hecho, su mayor ventaja. Cuenta con diferentes pisos térmicos que, como puede imaginarse, permite actividades de gran variedad y enviste el destino de un aura misterioso y mágico. ¿Suena a algo que se dice de casi cualquier lugar? Es posible, pero en este caso resulta ser cierto. Incluso desde El Rodadero, quizás la playa más popular del destino, se pueden observar las montañas, un paisaje que, cuando menos, puede ponernos a pensar en el tiempo que se ha necesitado para que se hayan forjado. En el mejor de los casos, puede recordarnos nuestra fugacidad en este espacio y hacer que pensemos sobre cómo invertimos nuestro preciado tiempo.

En teoría, y esto no es menor a la hora de cerrar una venta, Santa Marta, aunque tiene un turismo regular en 5 playas, cuenta con 32. Las más concurridas, a pesar de ser las más concurridas, son especialmente bonitas y se puede bucear o caretear.

Por otra parte, y esto es poco promocionado, a poca distancia de Santa Marta se puede cambiar totalmente de panorama y visitar una hacienda cafetera, bañarse en pozos de ríso o llevar a cabo avistamiento de aves, actividades que pueden ser muy atractivas para grupos familiares.

Tips para vender Cartagena

Aunque el mundo se ha hecho cada vez más pequeño y las ofertas de turismo a destinos internacionales, más accesibles, no se puede pormenorizar el hecho de que para una buena porción de la población colombiana el mar es Cartagena y San Andrés. En el caso de Cartagena, hay que tener en cuenta dos aspectos: sus playas no son especialmente bonitas –si se las compara con las de Santa Marta o San Andrés–, pero cuenta con un centro histórico de gran colorido y una oferta gastronómica para diferentes bolsillos. Es, a su vez, una de las fotos que todo aquel que puede quiere tener en sus redes o álbumes familiares (¿usa alguien todavía álbumes familiares?). Tiene también murallas de una fortificación militar y un castillo; cualquiera de los dos debería ser suficiente para despertar la imaginación y los deseos de viajar de un niño o una niña y, sobre todo, de los papás que desean que sus hijos crezcan con ese bonito recuerdo en su mente.

Las fotos de Cartagena o las siluetas o detalles de la ciudad han acompañado el imaginario de muchas generaciones de colombianos y, sin duda, es uno de los destinos emblemáticos; el de mostrar, el de recomendar a un extranjero o a la tía que acaba de cumplir años y desea conocer algún lugar de Colombia.

Con esto en mente, las playas no son “menos bonitas” que las de otros destinos, sino un valor agregado: el viajero no solo va a conocer uno de los destinos más emblemáticos del país, también conocerá las tan mentadas murallas de una fortificación militar y un castillo. Y claro, playas, que no es poco. Y para un niño, esto último de poderse bañar en el mar sí que es importante.